El recuerdo fotográfico
A los dos días del golpazo, Gabo, en un acto un poco puñalero, se dejo fotografiar por Rodrigo Moya en la casa del mismo en la colonia Nápoles de México. “¿Qué te paso Gabriel?”, exclamó el fotógrafo. “No hagas preguntas solo toma las fotos para joder al buen Marito”, dijo el autor de “Recuerdo de mis putas tristas”. Lo curioso es que el fotógrafo las guardo durante 30 años, y espero para publicarlas, en el año 2007, cuando Gabo cumplió 80 años en el diario mexicano “La Jornada” en un artículo llamado “La terífica historia de un ojo morado”, debido a que el mismo García Márquez le pidió que lo hiciera, es más le dijo que mejor que él se quede con las fotos y que le envíe las copias.
¿Qué paso en verdad?
Muchos especulan cuál es la razón por la que se pelearon. Muchos creen que fue un lío de faldas el que originó todo este problema. Otros piensan que fue debido a cierta inclinación política del autor de la Fiesta del Chivo hacía el ala de derecha. Lo cierto es que han pasado más de cuatro décadas y la rivalidad sigue tan intacta como anecdótica. Aunque ambos sean dos leyendas vivas de la literatura latinoamericana, los dos están tercos en no tratar de reconciliarse. Al parecer solo la tumba y las flores serán las que pondrán fin a esta disputa entre los dos nobeles de la literatura.
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